En la estabilidad estructural influyen el diseño, las juntas, las fijaciones y los materiales. A menudo nos sometemos a pruebas de tensión, evaluación de la carga de peso y verificación del tratamiento superficial. Garantizar la estabilidad es especialmente crítico para los muebles, donde un fallo podría provocar riesgos para la seguridad, daños materiales o reclamaciones de responsabilidad civil.